Un certificado de análisis, también llamado COA, ayuda a relacionar un producto con los resultados de un análisis. Su valor depende de que el documento corresponda al lote que estás revisando.
1. Compara el código del lote
Localiza el lote en la etiqueta del vial y compáralo carácter por carácter con el documento. No utilices el certificado de otro lote, aunque tenga el mismo nombre o la misma presentación.
2. Revisa qué se analizó
Identifica el nombre de la muestra, su presentación, el laboratorio, la fecha y el número del informe. Si alguno de esos campos no está claro, solicita una aclaración antes de darlo por confirmado.
3. Lee cada resultado junto con su método
Identidad, pureza y contenido son campos distintos. Una cifra de pureza no confirma por sí sola la cantidad del envase ni resultados de esterilidad, endotoxinas o metales pesados. Busca cada ensayo por separado y no deduzcas pruebas que el documento no presenta.
4. Conserva la documentación
Guarda el documento junto con la referencia del pedido y una copia de la etiqueta. Si el lote recibido no coincide con el publicado, solicita el certificado correspondiente en lugar de reutilizar uno anterior.
Qué te confirma un COA
Un certificado te confirma que la muestra analizada corresponde al compuesto declarado, su pureza y, cuando se reporta, la cantidad por vial. Por eso siempre conviene revisar que el lote del documento coincida con el de tu producto.